Por si no lo he dicho antes, estamos hablando de Conil de la Frontera, un pueblo marinero situado en la región más antigua y más ofendida de occidente: la costa gaditana. El pueblo no es muy grande y visto de lejos, se asemeja a un brochazo blanco sobre la playa je llaman de los Bateles. Sin embargo, a la noche, recién ence ndidas las casas, guarda cierto parecido con un belén navideño de los tiempos de Augusto, no haciendo falta que ea época de villancicos para que el milagro acontezca Ocurre en todas las épocas del año, incluso en las de verano, con sus noches de brisa agradable y sardinita a la plancha, siendo en tan candente estación cuando el Nacimiento puede verse al completo. No faltan ni las luces de mentiras ni las estrellas de purpurina, ni tampoco los camellos ni sus tabernas brillando a lo lejos. Una de estas tabernas lleva por nombre la Gigantilla y tiene un cartel a la entrada donde pone: Especialidad en Caracoles y Carne Mechada. Y aquí nos vamos a parar, pues es donde la Sole trabaja. Abre una vez pasada la calor, a eso de las seis de la tarde. Y echa los cierres después del último cliente, que suele ser a las mil y gallo.
ra o de paz, y atesoran el potencial de modificar el curso de la evolución de la humanidad...

doce años, y me avergüenza haber tardado sesenta y cinco en comprender que resulta posible alimentar a esos millones de hambrientos con mucho menos esfuerzo y un poco más de sentido común. No es cuestión de hacer milagros, sino de utilizar unos medios que la naturaleza ha puesto a nuestro alcance y que están deseando ser aprovechados.»




Este es un buen libro para tenerlo, es importante comprar aquellos libros que te gusten y que te puedas permitir, ya sean en formato físico o digital. No obstante, la falta de dinero no debería ser un obstáculo para la formación de las personas. Por lo tanto, este libro y todos los del blog, alguna vez se los vio pasar encima de una mula, quizás puedas tomarlo prestado... Sr. Strange

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